No para mirarte, no para tocarte
No con el fin de morirme de amor ni de tristeza
Sino para reclamarte todo de lo que
es tuya la culpa
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| La Tentación de San Antonio, S. Dalí. |
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...palabras sin orden arrojadas, como piedras, al azar...
Sucede que a veces
.......................y ya es habitual
me canso del hombre
......................de ser hombre
De los miedos impuestos
de locuras que disfrazan odios
de discursos enmohecidos
de los simulacros que resultan sus vidas
de los adornos que les tapan las vergüenzas
No quiero destruirme el estòmago
donde siento la tristeza, la angustia
No quiero su amor en lata
su amor de maquina
Yo quiero mojarme las pestañas
cada otoño
cuando me sorprenda el frìo
No quiero blanco pureza, blanco hueso
blanco muerte
Sucede que a veces me canso de ser hombre
y quiero devolver mi voluntad
Salir volando tras romper el vidrio del colectivo
o saltar del segundo piso al infinito
y darles el tema de conversación
que les tape el de su propia tragedia.
"Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza."
Pablo Neruda, fragmento de Walking Around, en Residencia en la tierra II.

La angustia, los ojos grises,
ver en el horizonte a la tierra masticando el sol crepuscular
que la noche calla y esconde hasta ser partida
el instante que acerca a la muerte
De ese espejo no hay fragmentos
las pieles son sólo poros
intensamente táctiles y sonoros y gustativos
despedazando a mordidas la exactitud de cualquier ciencia
de la búsqueda de luciérnagas entre luces de neón,
la locura de matarlas en el intento,
todo el tiempo empeñado en construir la morada
que será propiedad de la ausencia
Motor único de cada una de las miradas
que te acosan y te esperan
te encierran y te vuelan
te gritan
¡Sos la única absoluta mierda endiosada de nada!
¿Contadas? ¿Pasadas? ¿Perdidas?
Nuestro arte de jugar con la más cabal seriedad
la partida del Jaque preanunciado
¿Dónde vas a tirar la toalla del pájaro de ala quebrada y el vuelo aun insurgente?
El réquiem fatuo para un “me muero”
maquilla desprolijo la muerte impersonal
En márgenes frágiles y en halos extraños
esas manos no son tuyas, no te inquietes
no interpretan pretéritos suicidados
alarman sobre errores ya cometidos
Un moscardón citadino anidando en las trenzas del hastío
acusar vacío de significado
los sordos se estremecen
¿Cómo podrían escuchar la voz inaudible del silencio?
Y cualquier otra de esas palabras
existen como absurdo de otras
como palabras parásitas
como recursos incansables para tratar de explicar
¡De explicar!
Tengo esto que decirte: ahjuiertinadamientli
Nunca mejor que mil palabras
gritadas a vivo colmillo
a cielos abiertos
a puertas despejadas.
Tu manicomio no asesinará jamás
nuestra inalienable ligereza escurridiza
Otro
(Y lo siempre adjetivado)
Entre la liviandad
que se hace espejo
y contagiado y húmedo
y veces enmohecido espacio
en el que me siento
desde lo chorreante y lo gemido
O ¿no escribir? ¿Será esa la cuestión?
La necedad del pesimista que vocifera ante la maravilla del don
estar justo ahí cuando la vida se sentaba a parlotear y escribir
un baldío para el andamiaje de gratuitas vivencias.
Escrito a duo con: http://lamacetadenarciso.blogspot.com/
Imagen: Molinos, Vladimir Kush, con el apoyo de: http://plenilunarias.blogspot.com/

“El lapso de vida del hombre en su carrera hacia la muerte, llevaría
inevitablemente a todo lo humano a la ruina y destrucción si no fuera
por la facultad de interrumpirlo y comenzar algo nuevo,
facultad que es inherente a la acción a manera de recordatorio siempre presente
de que los hombres , aunque han de morir,
no han nacido para eso sino para comenzar”.
(La condición humana, Arendt Hannah)
.Quizás el momento justo exacto preciso aún a tiempo
Para que el río no se apagara con alguna braza
Para perder todas las llaves de todas las puertas
Para que manos en espaldas echaran cuantas pesadillas.
Tuvo que llover desde el techo para adentro
Hubo que pensar en lo imposible
Y empezar a empezar:
.
Hola, lindo.
.
Ok, podés escribir solo cuando tenés un estado psíquico alterado: un ovillo de nervios en la panza o un fantasma de humo en la cabeza o un kilo de vino en los ríos sangrientos o un litro de papas en la garganta o sencillamente un sueño que podría ganar la mejor representación de cabeceadas de un viaje en colectivo.
Y eso, no te pasa eso con el sueño, ¿no? Digo, podés soñar en cualquier lado. Podés perfectamente confundirte lo-que-es-sueño de lo-que-no-es-sueño. Y quién te dice, te quitan todo de un pellizco. O te lo resuelven. De última a quién le va a importar qué sueñes más que a tres o cuatro otras psíquis en el mundo entero.
¿Cómo puede costar decir algo sobre lo que se piensa todo el tiempo? ¿Cómo pueden estar estas manos-lengua-boca-ojos-nariz tan desconectados de estas sí-la-bas? ¿Se habrán cansado de estar dolorosamente cosidas una a otras tantos tiempos? ¿Nos habremos desviado del parámetro de lo que considerábamos una normalidad?


